Magia y diversidad

Campaña Promoción Siente Mezcal

El mezcal sabe a campo, a fuego, a historia, a tiempo… Su elaboración fusiona la riqueza natural y cultural de México, reflejando el sabor local y el saber familiar de cada una de las siete regiones en donde se produce, así como el respeto a un ritual que demanda atención incondicional.

La asombrosa diversidad de aromas y sabores del mezcal comienza con la existencia de al menos 36 variedades de agave que pueden utilizarse para crearlo, muchas de ellas nativas de zonas muy pequeñas y remotas. Por si fuera poco, cada variedad requiere entre 6 y 15 años de crecimiento para transformar el calor del sol, la frescura de la lluvia y el murmullo del viento en la esencia de México.

Padre y origen de todos los destilados de agave, el mezcal traduce el encanto del tiempo en tonalidades de blanco cristalino, dorado reposado y añejo ocre. Cada gota de mezcal es una nueva experiencia, cada región cuenta una historia diferente, pero todas ellas comparten el arraigo y la pasión por la tierra que vio nacer esta tradición.

La elaboración de mezcal se da en un marco de compromiso con el medio ambiente; los agaves, como protectores y restauradores de los ecosistemas, son aprovechados de manera racional. Por ello, es un testimonio de la relación sustentable entre el hombre y la naturaleza, y representa un patrimonio biológico y cultural único e invaluable escondido en el corazón de esta asombrosa planta; un secreto que solo la mano experta del artesano sabe revelar.